El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus: herramientas espaciales de la UE para la gestión de catástrofes y crisis
Peter Salamon – Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus
Cuando las inundaciones anegan una ciudad, los incendios forestales se extienden o la sequía amenaza el suministro de agua, las autoridades necesitan información rápida y precisa. Para ello, recurren a científicos y profesionales que recopilan, generan e interpretan datos fiables casi en tiempo real.
La preparación de estos datos, a menudo en forma de mapas, paneles de control o conjuntos de datos listos para usar, es fundamental para el Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (CEMS). A lo largo de este artículo mostramos cómo la información geoespacial obtenida por satélite ha ayudado a España a prepararse para las catástrofes, darles respuesta y recuperarse tras ellas.
Alertas de previsión de inundaciones y mapas que muestran su extensión
La previsión es la primera línea de defensa. El Sistema Europeo de Alerta de Inundaciones (EFAS) ofrece previsiones y alertas sobre inundaciones previstas y en curso en Europa, con notificaciones para los usuarios registrados con hasta diez días de antelación. Esta información complementaria proporciona a las autoridades una base de datos más amplia que les permite actuar, por ejemplo, anticipando recursos, alertando a la población y preparando evacuaciones antes de que los niveles de agua alcancen su punto máximo.
Para respetar tanto las competencias nacionales en materia de alerta como el principio de «voz única», las notificaciones del EFAS están sujetas a un periodo de embargo de 30 días antes de su divulgación pública. Durante este periodo, el acceso está limitado a los socios del EFAS. Se puede conceder acceso a las autoridades nacionales, regionales o locales con competencias en materia de riesgo de inundación.
Figura 1. Previsión de inundaciones para Europa Central en septiembre de 2024, con un hidrograma de caudales que indica un riesgo elevado con un período de retorno de entre 5 y 20 años © UE 2024. Bajo licencia CC BY 4.0.
Fuente: Sistema de Alerta de Inundaciones de la UE.
A escala mundial, el Sistema Global de Alerta de Inundaciones (GloFAS) amplía este enfoque de alerta temprana más allá de Europa. A diferencia del EFAS, sus datos son de libre acceso tras registrarse, lo que lo hace útil para las agencias de desarrollo españolas y las organizaciones humanitarias que operan a nivel internacional.
Dentro de GloFAS, la herramienta de Vigilancia Global de Inundaciones (GFM) utiliza datos del radar Copernicus Sentinel-1 para cartografiar la extensión de las aguas superficiales y la dinámica de las inundaciones en todo el mundo casi en tiempo real.
Seguimiento y cartografía de los incendios forestales
Además de las inundaciones, el Sistema de Información sobre Incendios Forestales de la UE (EFFIS) ofrece datos en tiempo casi real e históricos sobre los incendios forestales en toda Europa, Oriente Medio y el norte de África.
Su portal de estadísticas ofrece datos sobre las superficies quemadas, el número de incendios y las emisiones de CO₂ en los periodos que se elijan. Por ejemplo, 2025 fue la peor temporada de incendios de la UE desde que se iniciaron los registros del EFFIS.
Según esos mismos datos, que solo recogen los incendios de más de 30 hectáreas que arrasaron, al menos parcialmente, zonas boscosas, en 2025 España también registró su mayor superficie quemada (393.079 hectáreas) desde 2006.
Figura 2. Estadísticas anuales sobre incendios forestales en España. Las estadísticas hasta 2025 recogen datos de todo el año; los datos de 2026 abarcan hasta mayo. Se incluyen los incendios de más de 30 hectáreas. © UE 2026. Bajo licencia CC BY 4.0.
Fuente: Sistema de Información sobre Incendios Forestales de la UE.
EFFIS también ofrece un visor de la situación actual (peligro de incendios forestales, incendios activos, zonas quemadas), previsiones meteorológicas a largo plazo y un visor del riesgo de incendios forestales. El Sistema Global de Información sobre Incendios Forestales (GWIS) amplía esta capacidad a escala mundial.
Observatorios que evalúan las condiciones de sequía
El CEMS también incluye los Observatorios Europeo y Mundial de la Sequía. Aunque la sequía se desarrolla más lentamente que las inundaciones o los incendios, sus efectos sobre la agricultura, el suministro de agua, la energía y los ecosistemas pueden ser graves.
Estos observatorios proporcionan mapas de alerta temprana y de seguimiento basados en datos satelitales, modelos hidrometeorológicos y observaciones in situ. El Indicador Combinado de Sequía (CDI) integra las anomalías de precipitación, los déficits de humedad del suelo y el estrés de la vegetación en mapas que se actualizan cada diez días.
Figura 3. Situación de sequía en Europa a mediados de mayo de 2026. © UE 2026. Bajo licencia CC BY 4.0.
Fuente: Observatorio de Sequías de la UE.
Uno de los productos más recientes del observatorio de sequías prevé condiciones inusuales de calor y frío (olas de calor y olas de frío), tal y como se muestra en la siguiente imagen.
Figura 4. Previsión de condiciones inusualmente cálidas y frías entre junio y agosto de 2026, en la que se muestra el nivel máximo de alerta por temperaturas elevadas en toda Europa. © UE 2026. Bajo licencia CC BY 4.0.
Fuente: Observatorio de Sequías de la UE.
De la vigilancia y las alertas a la asistencia de emergencias en tiempo real
Cuando se producen catástrofes como inundaciones, incendios forestales, tormentas, terremotos o deslizamientos de tierra, la alerta temprana da paso a una respuesta activa. Copernicus On-Demand Mapping ofrece productos geoespaciales de carácter urgente durante y después de los sucesos.
Erupción volcánica en La Palma
Desde el 11 de septiembre de 2021 la isla de La Palma venía registrando una intensa actividad sísmica y, tras más de 6.000 terremotos registrados, el volcán de Cumbre Vieja entró en erupción el 19 de septiembre en un proceso eruptivo que duró 85 días. Se evacuó a más de 7.000 personas y el flujo de lava cubrió una zona de aproximadamente 6,2 km de longitud, afectando a más de 1.200 hectáreas.
Copernicus se activó pocas horas después del inicio de la erupción, a petición de Protección Civil española en nombre de la Comunidad Autónoma de Canarias. Posteriormente se llevó a cabo un enorme esfuerzo operativo: se elaboraron 64 mapas de clasificación de daños y se entregaron un total de 126 productos a lo largo de 90 días.
Los mapas de clasificación catalogan, mediante imágenes satelitales ópticas y de radar de muy alta resolución, las estructuras e infraestructuras según la gravedad de los daños, lo que permite a las autoridades hacer un seguimiento casi en tiempo real del número de edificios y hectáreas adicionales que se han visto afectados desde la última actualización.
Copernicus ya estaba en funcionamiento incluso antes de la erupción, supervisando la deformación del terreno provocada por la actividad sísmica previa para ayudar a predecir dónde y cuándo podría abrirse un conducto eruptivo.
El trabajo continuó mucho después de que la lava se detuviera. Las actividades posteriores a la erupción abarcaron la monitorización continua de la deformación del terreno y la evaluación del riesgo de erosión del suelo y de deslizamientos de tierra. Los modelos del terreno actualizados a partir de datos satelitales ayudaron a comprender hasta qué punto la lava había remodelado de forma permanente la superficie de la isla. En reconocimiento a este esfuerzo, en marzo de 2022 el Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus recibió la Medalla al Mérito de Protección Civil del Ministerio del Interior español, entregada por S. M. el rey Felipe VI.
Figura 5. Mapa de clasificación de La Palma (España) en el que se muestran las zonas urbanizadas destruidas o posiblemente dañadas por los flujos de lava. © UE 2021. Bajo licencia CC BY 4.0.
Fuente: Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus.
Mapas de emergencia de los incendios forestales en Ourense, Galicia, Zamora y Castilla y León
A mediados de agosto de 2025, los incendios forestales que asolaron el oeste de España arrasaron más de 50.000 hectáreas, causaron la muerte de 3 personas y obligaron a evacuar a unos 9.000 residentes. Activado en cuestión de horas por el Ministerio del Interior de España, Copernicus entregó los primeros mapas obtenidos por satélite tan solo 9 horas después de la solicitud. Se elaboraron 145 mapas de 17 zonas de interés para apoyar a las autoridades de protección civil y al Centro de Respuesta y Coordinación de la UE (ERCC).
Figura 6. Mapa de clasificación de A Gudiña (España) en agosto de 2025, en el que se muestra la extensión del incendio forestal y los tipos de vegetación afectados. Bajo licencia CC BY 4.0.
Fuente: Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus.
El CEMS también integra datos sobre población y asentamientos a través de la Capa de Asentamientos Humanos Globales (GHSL), lo que mejora el análisis de riesgos e impactos al vincular los peligros con la exposición. En el incendio mencionado anteriormente, esta capa estimó que 6 construcciones destinadas a la minería o la extracción podrían haber sufrido daños. Asimismo, señaló que 7.200 habitantes se vieron afectados en toda la zona dañada, así como 350 edificios residenciales y otros 4 más dedicados al comercio mayorista y minorista, entre otros tipos de asentamientos.
Mapas urgentes de las inundaciones en Valencia
El 29 de octubre de 2024 una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) provocó inundaciones que afectaron especialmente a 78 municipios de Valencia, Castilla-La Mancha y Andalucía, causando 230 víctimas. El Ministerio del Interior de España, a través del Centro Nacional de Emergencias (CENEM) de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, solicitó mapas urgentes de Copernicus esa misma tarde.
El servicio, que abarcó 36 zonas de interés y se basó en múltiples fuentes de datos satelitales, realizó un seguimiento de la evolución de la extensión de las inundaciones durante las semanas siguientes y, finalmente, proporcionó 108 mapas para facilitar la evaluación de los daños, la coordinación de las operaciones de búsqueda y rescate y la respuesta de emergencia en general, coordinada a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE.
Figura 7. Mapa de delimitación de Valencia (España) en noviembre de 2024, en el que se muestran las zonas con diferentes profundidades de inundación. Bajo licencia CC BY 4.0.
Fuente: Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus.
Acceso y uso
De acuerdo con la política de datos libres y abiertos del programa Copernicus, todos los productos del CEMS son de libre acceso, salvo las previsiones en tiempo real del EFAS, cuyo acceso está restringido a usuarios autorizados, normalmente organismos de gestión de cuencas hidrográficas y autoridades de protección civil. Así, el servicio de cartografía bajo demanda del CEMS solo puede ser activado por usuarios autorizados, normalmente organismos de protección civil.
En España, las solicitudes de activación se coordinan a través del Centro Nacional de Emergencias (CENEM), que valida las solicitudes y las remite al Centro Europeo de Coordinación de Respuesta a Emergencias (ERCC). Las autoridades y las organizaciones de protección civil deben ponerse en contacto con el CENEM como primer paso.
El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus para la gestión de catástrofes
El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (CEMS) constituye un recurso oportuno, fiable y útil para la gestión de catástrofes al que puede recurrir cualquier persona, incluidas las autoridades españolas a todos los niveles, antes, durante y después de las catástrofes.
Los productos del CEMS abarcan desde mapas bajo demanda para la respuesta ante emergencias o la evaluación de riesgos hasta la elaboración de mapas de exposición y la previsión y seguimiento de inundaciones, sequías e incendios forestales. Los ejemplos de las inundaciones de Valencia, la erupción volcánica de La Palma y los incendios forestales del oeste de España demuestran que los datos obtenidos por satélite pueden contribuir a una respuesta más coordinada, ayudando a mitigar los riesgos y a proteger vidas y medios de subsistencia.

De acuerdo con la política de datos libres y abiertos del programa Copernicus, todos los productos del CEMS son de libre acceso, salvo las previsiones en tiempo real del EFAS, cuyo acceso está restringido a usuarios autorizados, normalmente organismos de gestión de cuencas hidrográficas y autoridades de protección civil. Así, el servicio de cartografía bajo demanda del CEMS solo puede ser activado por usuarios autorizados, normalmente organismos de protección civil.